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Autor Tema: Tamarutaca...  (Leído 1625 veces)

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Tamarutaca...
« en: Enero 09, 2014, 13:38:24 pm »



Los estomatópodos (Stomatopoda) son un orden de crustáceos malacostráceos del superorden Hoplocarida, conocidos comúnmente como galeras, langostas mantis, mantis marinas, langostas boxeadoras, esquilas y tamarutacas.

Los crustáceos, sumamente agresivos y cuyo nombre científico es Odontodactylus scyllarus, miden entre 3 y 18 centímetros de largo y están equipados cerca de su boca con un apéndice de unos 5 milímetros de ancho con el cual atacan a los animales protegidos con estructuras altamente mineralizadas.

Bajo el agua el "puñetazo" de la tamarutaca acelera más rápido que una bala de calibre .22 y a lo largo de su vida el crustáceo asesta más de 50.000 golpes.

Un equipo internacional de investigadores encabezado por James Weaver, de la Universidad de Harvard, encontró que ese "puño" de las tamarutacas tiene una fortaleza específica más alta y una dureza superior que la de cualquier material sintético compuesto, señala el artículo.

"Estos estomatópodos son un grupo antiguo de crustáceos marinos tropicales y subtropicales con un historial fósil que data de más de 300 millones de años", según la nota. "Tienen la apariencia de gusanos cubiertos con una fuerte armadura, y el grupo es más conocido por su complejo sistema visual, su naturaleza solitaria, y sus agresivas tácticas de cacería".

El apéndice o "segmento terminal" que hace a las tamarutacas muy aptas para el combate a corta distancia, tiene modificaciones que dividen a estos crustáceos entre los que cazan perforando a su presa y los que las destruyen con golpes rapidísimos con una estructura altamente mineralizada.

Y es a esta estructura la que los investigadores analizaron con microscopios electrónicos y otras técnicas al nivel de nanoescala.




Son agresivas y generalmente solitarias y pasan la mayor parte del tiempo escondidas en formaciones rocosas o en madrigueras con pasadizos intrincados, en el fondo del mar. Prefieren esperar a que la presa se acerque de manera azarosa para atacarla y matarla, a diferencia de la mayoría de los crustáceos, que persiguen a la presa. Rara vez salen de sus escondites y pueden ser diurnos, nocturnos o crepusculares, dependiendo de la especie. La mayoría de las especies viven en mares tropicales y subtropicales, como el mar Caribe o los océanos Índico y Pacífico, entre el este de África, Hawai y América tropical, aunque algunas viven en mares templados, como Squilla mantis.

Las mantis marítimas tienen una vida larga y muestran comportamientos complejos, como la lucha ritual. Algunas especies usan los patrones fluorescentes en sus cuerpos como señales para su propia especie y tal vez incluso para otras, ampliando el área de distribución de sus señales de comportamiento. Tienen habilidad para aprender y recordar bien y son capaces de reconocer los individuos vecinos con la que frecuentemente interactúan. Puede reconocerlos por los signos visuales e incluso por su olor particular. Muchas han desarrollado un comportamiento social complejo para defender su territorio de los rivales.
En toda la vida pueden tener hasta 20 o 30 episodios de cría. Dependiendo de la especie, los huevos pueden ser puestos y mantenidos en una madriguera o transportados debajo de la cola de la hembra hasta su eclosión. También, dependiendo de la especie, macho y hembra pueden reunirse sólo para aparearse o pueden establecer una relación monógama a largo plazo.